La expansión del ecommerce no se debe a una moda pasajera. Por supuesto que es un canal relativamente nuevo que aún despierta alguna reticencia, pero se está implantado como un canal comercial válido y así debe ser tratado.
Las empresas que se vuelquen en el ecommerce tienen que pensar a largo plazo y establecer una estrategia sólida. Crear una ecommerce de éxito que perdure en el tiempo requiere conocer bien a los clientes o posibles clientes y adaptar tanto los aspectos tecnológicos como los formales a sus necesidades. El usuario quiere encontrar las cosas fácilmente y al menor precio posible.
El mercado español presenta muchas oportunidades para el ecommerce, pero antes de empezar la andadura en un canal desconocido se deben responder una serie de preguntas básicas como ¿Qué valor añadido aportamos respecto a un comercio off line? ¿Qué tecnología necesitamos? ¿Qué aspectos fundamentales del diseño vamos a adoptar? ¿Cuánto invertiremos en CEO?
Y aunque para crear un ecommerce y establecer una estrategia de comercio online a largo plazo se necesite realizar una inversión, la empresa obtiene numerosas ventajas como: disminuir los costes logísticos y de almacenaje, más facilidades para poder llegar a clientes potenciales de todo el mundo, un mayor control de los precios, obtener un conocimiento más directo de los clientes y de esta forma poder fidelizarlos…
Invertir en una estrategia para ecommerce es invertir en un canal que se está consolidando y que, en un futuro no muy lejano, será un puntal de nuestra economía.


