Commerce 3.0 es la convergencia entre dos canales de venta: el online y el offline.
En una época en la que la economía de las familias es incierta, los consumidores se apresuran en descubrir nuevas fórmulas para el ahorro. La red les ha permitido acceder de primera mano a un mayor número de información y comprar a través de portales a muy buen precio. Pero los compradores siguen buscando productos baratos, de buena calidad y también quieren evitar gastos suplementarios como los de envío.
A pesar del boom del ecommerce, las compras en los comercios tradicionales siguen siendo muy atractivas. Los consumidores siguen valorando la posibilidad de ver el producto que desean, tocarlo y probárselo.
Pero, ¿Cómo se puede obtener lo mejor de los dos canales? Los avances tecnológicos han aportado poder a los consumidores. Internet les ha beneficiado enormemente. Les permite rastrear productos, acceder a información minuciosa y visualizar comentarios que han realizado otros clientes. Pero a menudo realizan la compra final en las tiendas próximas. Es en este punto en el que los dos mundos convergen: Commerce 3.0
Las compras en tiendas físicas permiten a los clientes ahorrarse los gastos de envío (requeridos en compras online) y satisfacer su deseo más básico: la inmediatez. Si se quiere un producto, lo más probable es que se quiera en ese mismo momento, no en 48h, que es lo que acostumbra a tardar la recepción de un producto comprado en una tienda online.
La forma con la que el consumidor utiliza internet está evolucionando y actualmente tenemos portales, llamados “webs de influencia de venta”, que mediante recomendaciones, valoraciones y comparativas canalizan a los compradores hacia tiendas tradicionales minoristas próximas al consumidor.
Esta tendencia proporciona a los minoristas una nueva oportunidad de compartir sus productos con un grupo de compradores (on-line) que hasta el momento se les habían resistido. Esta convergencia (la desaparición clara de las fronteras que separan comercio online y comercio offline) está facilitando el resurgir del comercio local. No obstante, esta ventaja, debe ser aprovechada por los comerciantes.
Que ambos canales sean cada vez más compatibles resulta beneficioso para los dos. Por ejemplo, las promociones iniciadas en la esfera online pueden acabar en ventas off-line. Por otra parte, los nuevos avances tecnológicos pueden ayudar a las tiendas físicas a participar en programas de localización geográfica, en la distribución de facilidades como cupones de regalo o vales descuento a través de dispositivos móviles y web.
Las oportunidades son importantes, y los más beneficiados serán aquellos minoristas que sepan aprovechar los últimos avances tecnológicos para hacer crecer sus negocios.
